LAS FLORES DEL JARDÍN
Había una vez, una bella mujer llamada Aurora que tenía en
el patio trasero de su casa un jardín enorme y lleno de vida, en donde
habitaban rosas de todos los colores y tamaños, ella decía que las cuidaba por
ser igual de lindas y queridas por todos aquellos que las conocieran.
Aurora era soltera, pues no quería desperdiciar su tiempo
con un hombre que acabaría con su belleza. Hasta que un día un joven apuesto de
nombre John llegó al vecindario, Aurora dijo: “que hombre tan apuesto, jamás
había visto a alguien igual de hermoso que yo”
Los días pasaron y una tarde caminando por el vecindario
ambos se toparon:
-Hola Aurora- dijo John, - es un gusto poder conocerte al
fin.
Aurora quedó encanta con el tipo, pero no podía aceptarlo
en su vida, su belleza era su prioridad.
Así que decidió olvidar a su apuesto vecino y seguir cuidando
de sus rosas.
En un lindo amanecer salió a tomar un poco de café cerca de
su jardín para poder contemplarlas y se percató de que algunas de ellas tomaban
una tonalidad café, su tallo se doblaba y los pétalos se caían, así es, la
belleza de las rosas se acababa.
-Lo mismo me pasará a mí, no siempre seré bella-dijo Aurora
con lágrimas en los ojos.
Ella estaba arrepentida por haber cerrado las puertas al
amor varias veces y por haber sido tan egocéntrica. Enseguida se metió a bañar,
tomo su vestido y zapatillas mas lindas y con perfume olor a uva salió a casa
de John para declararle su amor.
Ahora se les puede ver tomados de la mano felices caminando
por el parque.

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